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La CUP acusa a Puigdemont de “traicionar al pueblo” y “ceder al chantaje de la banca”

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Carles Puigdemont, junto a Oriol Junqueras.
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Endavant, una de las facciones de la CUP, acusa al gobierno de Carles Puigdmont de “traicionar la soberanía del pueblo expresada en el referéndum del 1 de octubre y la huelga general del 3 de octubre”.

En un comunicado, la formación antisistema considera que “la no proclamación de la República -y su sustitución por una ‘suspensión’ que abre las puertas a una negociación con el Estado- es un ataque contra la soberanía del pueblo” y que “el gobierno de Puigdemont ha cedido ante el chantaje ejercido por la banca, la patronal y la Unión Europea, y ante los miedos del soberanismo gubernamental al desbordamiento popular que permitió el éxito del referéndum y de la huelga general”.

“El mensaje que han lanzado es claro y triste: las opiniones de unos pocos tienen más valor que los votos de una mayoría”, añaden.

Los radicales siguen afirmando que “el ejercicio de la autodeterminación es en sí mismo una revolución política”, y, en su opinión esa revolución “implica la acción del pueblo en la calle, la toma del control del territorio, el control de los sectores económicos estratégicos y la voluntad decidida de construir un poder político independiente”.

“El pueblo cumplió su parte, con una movilización y auto-organización tan masivas que permitieron hacer el referéndum y detener el país. El gobierno ha demostrado que no tenía la intención de cumplir con su parte, a pesar de cinco años de propaganda intensa sobre la creación de las estructuras de Estado”

La formación acusa el “miedo del soberanismo gubernamental dictó un retorno del proceso a las instituciones”.

“Un soberanismo gubernamental que ya había tomado decisiones destinadas a convertir el referéndum en una protesta, como la disolución de la sindicatura electoral o la movilización que pretendía impulsar la dirección de la ANC de hacer colas silenciosas ante las escuelas mientras la policía retiraba las urnas, y que afortunadamente no tuvo ningún seguimiento”, reprochan.

Añaden más: “La decisión de aplazar una semana la traducción de los resultados del referéndum en acción política ha dado tiempo a las grandes empresas y bancos para entregar una verdadera guerra psicológica y para que el españolismo organizara una importante desfile en el centro de Barcelona y perpetrara agresiones fascistas en Palma y Valencia. Situaciones que ahora están sirviendo para justificar el retroceso del gobierno en la aplicación de los resultados del 1 de octubre. Esta es una decisión que atribuimos al miedo del gobierno autonómico de tomar decisiones políticas mientras la gente estaba en la calle”

Así, consideran que “en el contexto político actual sólo hay tres escenarios posibles: ruptura, reforma o involución”. “Quien no juega a favor de uno, está jugando en favor de otro por mucho que crea lo contrario”, avisan

“Aquel soberanismo o aquella izquierda que no esté para hacer efectiva ya la República independiente, no está por la ruptura y juega, por tanto, en favor de la reforma. Y la única reforma posible dentro del marco constitucional es una reforma constitucional”, añaden.

“Desde hace tiempo, Adelante OSAN venimos denunciando las intenciones de los sectores de orden del soberanismo de buscar escenarios de negociación con el estado que sólo conducen a un lugar: la reforma constitucional”.

En este contexto, aseguran: “la izquierda independentista no podemos titubear ni adoptar un posicionamiento de seguimiento crítico del proceso negociador al que nos quieren empujar. Hay que hablar con claridad y no dar ningún balón de oxígeno. El riesgo de convertirse en cómplices de una operación de reforma desde arriba es muy elevado.

Cuatro ejes de acción

Así, suscriben la decisión de no participar en la actividad parlamentaria hasta que se hagan efectivos los resultados del 1 de octubre y anuncian “cuatro ejes de acción”

Exigir la proclamación de la República independiente en la calle . “Hay un calendario de movilizaciones amplias de todos los agentes que no han apoyado el paso atrás del gobierno autonómico”, consideran

Continuar trabajando en el proceso de autoorganización popular.

Secundar la propuesta de la CUP de detener su participación en el Parlamento mientras ésta no se produzca. “La legislatura sólo tiene sentido si culmina con la inmediata proclamación de la República independiente”, añaden.

Desmontar el discurso sobre el “diálogo” destinado a justificar la reforma constitucional. “La reforma constitucional no puede ser presentada como un mal menor, sino que significa alargar la pertenencia de los Países Catalanes en España durante más generaciones”, reprochan.

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