España

Malestar en el PP por la citación de Rajoy: “Es la pena del telediario”

Fachada de la sede nacional del PP.

La decisión de la Audiencia Nacional de citar al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como testigo en el ‘caso Gürtel’ ha generado un profundo malestar en el PP.

Fuentes populares sostienen que la citación, no esperada, únicamente busca la fotografía del presidente acudiendo a declarar sobre uno de los mayores escándalos de corrupción de la historia del PP. En filas del partido se coincide en que esa imagen busca una “pena del telediario” nada deseable, aunque se matiza, al mismo tiempo, la absoluta disposición a colaborar con la Justicia. De hecho, es argumento habitual de los populares presumir de que sus cuentas son las más transparentes de todos los partidos políticos. También, las más expuestas. “No tenemos nada que ocultar, si se vende en un mercado, nuestra contabilidad ya no vale nada”, bromea un dirigente popular.

Ello no evita que la citación haya sido una sorpresa. En primer lugar, porque responde a la petición de  una de las acusaciones populares, la Asociación de Abogados Demócratas de Europa (Adade)-que ya la había solicitado hasta en dos ocasiones anteriores. En todos los casos, rechazada por improcedente.

El mismo criterio que sostiene Fiscalía Anticorrupción y Abogacía del Estado. De hecho, tal era la tranquilidad en Génova ante la eventual decisión, que la agenda de Génova no hacía prever ningún día especial.  El propio coordinador general, Fernando Martínez-Maíllo, tenía programado un desplazamiento a Zamora para presidir la Junta Directiva del PP regional. Una cita que no se ha anulado.

Antes de conocerse la decisión, los populares remitieron un escrito considerando que la citación sería “improcedente”. En el texto se recordaba que la solicitud fue rechazada ya en otras ocasiones, bajo el argumento destacado de que Rajoy no sería conocedor de los “detalles” de las campañas electorales de 2003, época a la que se refiere la citación.

En concreto, el juicio se refiere a la primera época de la trama, que abarca de 1999 a 2005, años en los que Rajoy ejercía de ministro de la Presidencia y vicepresidente del Gobierno de José María Aznar, además de secretario general del PP (2003-2004).  Por las mismas razones-“innecesaria y prescindible”-la Fiscalía se opuso a la citación, al considerar que el ahora presidente no estaría al corriente de las campañas municipales.

El hecho de que en otras ocasiones se hubiese rechazado la comparecencia, y ahora se acepte, ha generado incertidumbre en el partido, donde esperan conocer a fondo los argumentos que ahora da el tribunal, que preside Ángel Hurtado, para contradecir los criterios de anteriores ocasiones.

El partido ha reaccionado de forma oficial, a media tarde y vía comunicado, en el que afirma que “respeta, pero no puede compartir la decisión adoptada por la mayoría del Tribunal”.

“El PP espera conocer la resolución judicial y su fundamentación antes de poder establecer una valoración detallada de la misma”, dice en la nota, en la que destaca que la decisión “contradice claramente su propia doctrina, de febrero y octubre de 2016, en la que el mismo Tribunal rechazó el testimonio Mariano Rajoy con el argumento de que no era “ni pertinente, ni útil” para la causa”.

“El instructor de la causa, Pablo Ruz, también rechazó en su día el testimonio solicitado por la misma acusación popular “por adivinarse en la motivación de la solicitud” un interés ilegítimo y de carácter extraprocesal”, se añade.

“Clara intencionalidad política”

“El Partido Popular quiere significar el carácter absolutamente excepcional de la admisión de una prueba testifical solicitada por la acusación popular en contra del criterio de la Fiscalía. El Partido Popular pone en evidencia el error al que induce la acusación popular al hacer uso de alegaciones falsas y atribuir a Rajoy unas funciones que no correspondían a sus cargos y responsabilidades orgánicas”, advierte.

Desde el partido se considera así que “todo ello supone una situación de abuso de derecho, por cuanto una petición con clara intencionalidad política se enmascara bajo un interés jurídico inexistente”.

“De hecho la Asociación ADADE está liderada por dos personas, Javier Ledesma y Mariano Benítez de Lugo, muy conocidas por su cercanía al Partido Socialista. Esta formación política siempre se ha sumado a las peticiones de ADADE”.

Moncloa: respeto por la decisión judicial

Entre tanto, desde Moncloa se ha trasladado el total respeto por las decisiones judiciales y la disposición absoluta del presidente a colaborar con la Justicia.

La opacidad ha sido , no obstante, la tónica de las respuestas. Desde el Gobierno se han remitido a otros casos, en los que tampoco se han pronunciado sobre decisiones de la misma índole.