El PP será flexible en la negociación de las enmiendas del PSOE a los Presupuestos

Cristobal Montoro
Cristobal Montoro, ministro de Hacienda (Foto: EFE)

El Partido Popular está dispuesto a ser flexible con el PSOE en la negociación parcial de las enmiendas a los Presupuestos, de forma que se puedan incorporar algunas de sus propuestas de programa.

Hasta el momento, los socialistas insisten en que presentarán una enmienda a la totalidad al proyecto del Gobierno, algo habitual en la oposición. El portavoz de la gestora, Mario Jiménez, reiteró en estos últimos días que desde su partido “va a haber un rechazo a los Presupuestos con un 99,9%”, y aseguró que sería “una sorpresa” que encajaran con la forma de ver las cosas del PSOE.

No obstante, al tratarse de enmiendas a la totalidad, serían rechazadas si no existe una mayoría parlamentaria a su favor. Y eso sería posible si el PP cuenta con la ‘vía PNV’, en la que el Gobierno tiene grandes esperanzas. on los peneuvistas la sintonía es casi total, y el acuerdo se da por cerrado. De hecho, esos contactos corren directamente de mano del propio Rajoy, quien ha establecido una interlocución directa con el líder del PNV, Andoni Ortuzar. Esa fórmula permitiría al Ejecutivo sacar adelante las cuentas con el apoyo de Ciudadanos y de los partidos canarios, Coalición Canaria y Nueva Canarias, con los que Rajoy también mantiene conversaciones fluidas.

Buena sintonía con el PSOE

No obstante, de las conversaciones que desde hace tiempo mantienen los interlocutores de PP y PSOE, así como entre el propio Mariano Rajoy y Javier Fernández, se deduce buena sintonía. Las negociaciones para el techo de gasto, por ejemplo, ya sirvieron para sondear el buen clima de entendimiento, y, tras ellas, se concluyó desde el PP que el apoyo de los socialistas habría de ser prioritario para sacar adelante las cuentas públicas. Fuentes de las negociaciones se mostraron satisfechas porque las medidas fiscales hubiesen sido acordadas con los socialistas, en lo que sería una “gran oportunidad” para un acuerdo de Estado en materia presupuestaria.

De hecho, en el Ejecutivo se considera contradictorio que los socialistas apoyen el techo de gasto pero rechacen en cambio unos Presupuestos que ni siquiera conocen. Un “sinsentido” que explican en razones más bien tácticas para el PSOE, de cara a mantener el liderazgo de una oposición amenazada por Podemos.

Al mismo tiempo, sin embargo, descartan añadir de entrada una presión excesiva a un partido aún muy resentido por la convulsa decisión de favorecer la investidura de Mariano Rajoy. Por ello se conviene en que lo deseable es ir paso a paso, avanzando en una negociación en la que el deseo del propio presidente es incorporar al mayor número de formaciones.

Un avance de la legislatura

Pero la intención del Gobierno es que la negociación de los Presupuestos-en las que también se implican directamente Montoro y Sáenz de Santamaría-sea también un avance de la legislatura y, por tanto, un ensayo para sacar adelante los grandes acuerdos de Estado que son prioridad para el presidente, Educación, pensiones, violencia de género, así como para la financiación autonómica.

El Ejecutivo quiere contar con todos, pero sobre todo con el PSOE, y de ahí que, con Ciudadanos, las conversaciones sean a priori más frías de lo que el partido de Rivera presuponía unos meses atrás, cuando firmó con el PP un compromiso de 150 medidas “irrenunciables”.

En este tiempo, la formación de centro se ha visto desplazada por los socialistas como apoyo estratégico en los acuerdos, como el que permitió sacar adelante la subida de impuestos especiales. Además de constatar cómo algunos de los puntos estrella de aquel pacto, como el que obligaba a recuperar el dinero de la amnistía fiscal, eran finalmente desechados.

“A ver quién va contra la estabilidad”

La última semana de enero será clave para las negociaciones. A la vista del calendario, las cuentas entrarían en trámite parlamentario en febrero, y serían aprobadas en torno a marzo.

En este tiempo, el Gobierno insistirá en que no apoyar los Presupuestos supondrá ir en contra de la “estabilidad” que reclaman las autoridades comunitarias y esencial para sostener la senda de la recuperación económica. Y a partir de ahí, “a ver quién se atreve a ir en contra de eso”, sostiene una fuente autorizada de Génova.

Por el momento, y antes del parón navideño-que supone que enero resulte inhábil en las Cámaras- el Senado validará este martes el techo de gasto y los objetivos de Estabilidad Presupuestaria que fueron ratificados la pasada semana en el Congreso, así como las medidas impositivas que ayudarán a aumentar la recaudación y cumplir con el déficit. Las metas de déficit serán aprobadas previsiblemente con el apoyo del PP, PSOE, Ciudadanos y PNV.

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