Los ‘alcaldes del cambio’ gallegos dejan solo a Podemos

Pablo Iglesias e Íñigo Errejón - Podemos - Vistalegre II
El líder de Podemos, Pablo Iglesias (i) y el director de campaña y secretario político, Íñigo Errejón (d) (Foto: Efe)
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El pasado 24-M, Podemos sacó pecho de los resultados de los candidatos de las mareas en Galicia, tres de los cuales lograron gobernar en las principales ciudades, Santiago de Compostela, La Coruña y Ferrol. 

Ahora, la relación con esas mareas es notablemente distinta. Tras una negociación de tira y afloja, los de Iglesias acabaron cediendo el pasado viernes a diluir su marca en la candidatura para concurrir juntos en las gallegas de septiembre, colocándose en una posición de ‘igual a igual’ con las otras formaciones. 

La cesión-desde Podemos descartan no obstante emplear este término- ha debilitado la influencia de los de Iglesias en este territorio, a poco más de un mes de que se celebren elecciones, y ha tensado la relación con sus socios. 

Los regidores han descartado adoptar una posición neutral y han expresado su respaldo a candidatos que no son de Podemos.  El alcalde de Santiago de Compostela, Martiño Noriega, a los de Anova y el coruñés Xulio Ferreiro, en su momento muy afin a Iglesias, a Mar de Todas.  El alcalde ferrolano, Jorge Suárez, apuesta por los candidatos de EU y Anova. 

Así, a los ‘ elegibles’ de la formación morada los apoyan únicamente los diputados de esta candidatura en el Congreso, Ánxela Rodríguez y Gómez Reino, que apuestan por ‘En Confluencia Podemos’. 

No es la primera vez que los regidores gallegos dan la espalda a los de Iglesias.  De hecho, se erigieron como principales portavoces de la confluencia y llegaron a acusar a Podemos de no ser “suficientemente valiente” en Galicia. En una rueda de prensa conjunta, hace unas semanas, reclamaron a Podemos que no generase “agravios comparativos” y que se amoldase a una candidatura en igualdad de condiciones, aunque ello supusiese ceder su marca. Las críticas cayeron como un golpe en Podemos, donde siempre se atribuyeron los éxitos de la gestión de estos regidores. 

Desde Podemos admiten que la convivencia con las mareas será difícil

Lejos de aliviar la ya conocida como ‘crisis gallega’, el acuerdo firmado in extremis entre Podemos y En Marea para concurrir juntos a las elecciones del 25-S ha alimentado las diferencias entre los distintos sectores del partido y ha provocado malestar entre bases y cuadros, incluso entre los más afines a la dirección. 

Fuentes de Podemos partidarias de la confluencia asumen, no obstante,  que esa convivencia no será fácil y que la continuidad de la candidatura estará muy condicionada por los resultados electorales. 

“Las convivencias hay que trabajarlas, estamos en una situación de incertidumbre y todo está patas arriba”, reconoce José García Buitrón, quien en su momento presentó su candidatura para las primarias de Podemos a la Xunta de Galicia y que tras la integración en En Marea ha optado por renunciar. García Buitrón asegura que no quiere “pelear” con el que previsiblemente será el elegido, el candidato de En Marea, Luis Villares. 

Buitrón y otros sectores partidarios de confluir con las mareas admiten, no obstante, que el acuerdo se ha producido en un “ambiente de precipitación” que puede complicar las relaciones a corto plazo. Consideran que no ha existido un “trabajo previo” adecuado con las mareas y que las relaciones no son lo bastante fluidas. 

La ruptura en dos de Podemos Galicia, los partidarios de aceptar las exigencias de En Marea y los contrarios, tiene su máxima expresión en el sector crítico “Xuntos Podemos”.  Estos simpatizantes anunciaron este martes  la creación de una estructura política con órganos independientes a los de la organización morada en el ámbito estatal, una forma clara de desligarse de Iglesias y de la cúpula del partido. 

Desde este sector siempre han apostado por presentarse a las autonómicas con la propia marca de Podemos, con lo que sienten que Iglesias desautorizó el viernes las negociaciones de su secretaria general en Galicia, Carmen Santos, al ceder ante las condiciones de En Marea.

Por su parte Santos, de la línea oficialista, se encuentra en una posición comprometida tras haber insistido en la no disolución de la marca y verse desacreditada por la dirección, concretamente por un tuit publicado por el propio Iglesias en la noche del viernes en el que anunciaba la confluencia definitiva con En Marea.

Pese a las evidentes fracturas abiertas, el secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, ha descartado este miércoles que el partido se haya roto con las negociaciones y que Iglesias pueda haber comprometido su posición en Galicia.  Hemos puesto en primer lugar los intereses de los gallegos y hemos renunciado a nuestras posiciones”, ha valorado. 

Echenique trata de taponar una previsible desmovilización entre las bases promoviendo una campaña interna para el voto a los candidatos de Podemos. Lo que se considera una injerencia de Madrid ha sido recibida con malestar entre amplios sectores de las mareas. 

 

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