Anticorrupción pide seis años de prisión para Blesa y cuatro y medio para Rato por las black

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Rodrigo Rato entra en su coche (Foto: Getty).
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La Fiscalía Anticorrupción solicita seis años de prisión para el ex presidente de Caja Madrid Miguel Blesa, así como cuatro años y seis meses para el también ex presidente Rodrigo Rato, por apropiación indebida en la emisión de las llamadas tarjetas ‘black’.

En su escrito de acusación, remitido este jueves a la Audiencia Nacional, Anticorrupción solicita la apertura del juicio oral y además acusa a los otros 64 usuarios de las tarjetas de un supuesto delito continuado de apropiación indebida, con penas diversas de entre cuatro y un año de prisión, dependiendo de si se aplica el atenuante de reparación de daño al haber devuelto las cantidades gastadas.

Con respecto a los expresidentes de la entidad, la Fiscalía pide, además de las penas de prisión, que indemnicen a Bankia o en su defecto al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) con 9,3 millones de euros por parte de Miguel Blesa y con 2,6 millones por Rodrigo Rato.

Estas cantidades se corresponden con el total utilizado por los usuarios de las tarjetas cuya emisión autorizaron, en el periodo en que cada uno de ellos presidió la entidad, y deberán responder a ella “conjunta y solidariamente con cada uno de los acusados usuarios de tales tarjetas, debiendo deducirse las ya satisfechas”.

Para el conjunto de los 66 acusados, se pide además la inhabilitación para ejercer un cargo público o relacionado con el sector bancario durante el tiempo de la condena.

Así, Anticorrupción explica cómo Miguel Blesa autorizó la entrega de las tarjetas “para gastos de libre disposición, incluidos los ajenos a la representación de la entidad”, creando así “una suerte de sistema retributivo que carecía de todo amparo legal”.

Considera que las tarjetas fueron emitidas “al margen del circuito ordinario” de la entidad, para dotarlas de la “necesaria opacidad” y que fue su mano derecha, Ildefonso Sánchez Barcoj, quien “se encargó materialmente de dar las indicaciones” relacionadas con éstas.

Con respecto a los controles de la entidad, la Fiscalía explica que, “con el propósito de ocultar la verdadera naturaleza y finalidad de la emisión, Caja Madrid nunca practicó la correspondiente retención fiscal” y las incluyó en la contabilidad “indebidamente”.

Tras la llegada de Rodrigo Rato, continúa el escrito, el entonces director general, Sánchez Barcoj, “le explicó el uso de estas tarjetas y le hizo entrega de una, decidiendo el nuevo presidente mantener el sistema establecido por su predecesor”.

Esta acusación llega después de que, el 23 de diciembre del pasado año, el juez instructor del caso, Fernando Andreu, diese por concluida la fase de investigación y dejase la puerta abierta al juicio oral al considerar que los hechos podrían ser constitutivos de un delito por parte de los 66 usuarios de las tarjetas.

Las acusaciones particulares encabezadas por UPyD fueron el miércoles las primeras en reaccionar y pidieron la máxima pena posible (10 años de prisión) para Blesa, Rato y Barcoj por supuestos delitos continuados de apropiación indebida y administración desleal.

Para los 63 acusados restantes pidió 6 años de prisión e inhabilitación para cargo público por un delito de apropiación indebida.

Bankia, por su parte, pide cuatro años de prisión para Blesa y tres años para Rato, como máximos responsables de las “black”, al tiempo que reclama a todos los beneficiarios de las mismas que devuelvan el dinero gastado.

Además, solicita para el ex director general de Caja Madrid Ildefonso Sánchez Barcoj y también para el ex consejero ejecutivo José Manuel Fernández Norniella penas de un año y medio de prisión, según el escrito de acusación registrado este jueves en la Audiencia Nacional.

 

 

 

 

 

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