En las 22 principales ciudades españolas habrá un 10% más de una oferta que, según el sector hotelero, incumple toda la legislación española

Este verano habrá en España más alojamientos turísticos «ilegales» que plazas hoteleras

Airbnb
Plataforma de alquiler Airbnb

Esto de los desplazamientos y ahora los alojamientos colaborativos está muy bien sobre el papel pero al bajar al detalle reparamos en asuntos que no son precisamente menores. Airbnb es una de las plataformas más conocidas a la hora de ofrecer alojamientos turísticos, es decir, gente que cede previo pago sus propiedades para que otros las ocupen como si fuera un hotel. La diferencia es que estos caseros no tributan por este servicio, lo cual genera importantes bolsas de dinero negro, y que al no ser hoteles tradicionales tampoco tienen que ofrecer unas mínimas condiciones para sus espontáneos huéspedes.

Este verano por primera vez en la historia, en España va a haber más alojamientos «ilegales», según los hoteleros, que establecimientos hoteleros propiamente dichos. Y lo que es más importante, la tendencia va a seguir creciendo. Por ello, las principales cadenas de nuestro país (Meliá, NH o Iberostar) están exigiendo a las diferentes autoridades (en las 22 principales ciudades españolas ya hay un 10% más de pisos para turistas que habitaciones en los hoteles) para que se endurezca al máximo las exigencias pues como recuerda Gabriel Escarrer, vicepresidente y CEO de Melía, sólo cumpliendo la ley, cada habitación de hotel tiene un coste neto de 18 euros al día.

Por otro lado, hay quienes argumentan que gracias a plataformas como Airbnb, han incrementado anualmente un 40% las visitas a Barcelona lo que representa pasar de 900.000 a 1,3 millones de turistas. Con todo lo que ello conlleva. Y eso que en la Ciudad Condal, la alcaldesa del cambio Ana Colau les ha declarado públicamente la guerra a todas estas plataformas pues no pagan los correspondientes impuestos a los que sí están obligados los hoteles de todo tipo y condición.

¿Deben convivir ambos modelos de negocio?

Hay quienes apuntan a que ambos modelos de negocio deberían convivir pues está demostrado que se incrementa el negocio del turismo pero debería ser posible que todos estos «alquileres» pasaran por el circuito habitual de transacciones y colaboraran con las arcas públicas.

Aunque hay un gran número de plataformas que ofrecen estos servicios, Airbnb ha convertido España en su tercer mercado más importante del mundo con crecimientos anuales del 100% por lo que se pone mucho el foco sobre ellos.

Si por algo se caracterizan todos ellos, dicen desde el sector hotelero, es por incumplir las normativas turísticas y urbanas, por no pagar los impuestos correspondientes, por no tener gente dada de alta en la seguridad social y por no contribuir a crear empleo puesto que normalmente es el propietario de la vivienda el que lo hace todo.

Recuerdan también que el crecimiento de las plazas hoteleras están limitadas por ley para no perjudicar la calidad de la oferta en las ciudades, algo que no sólo no ocurre con estas plataformas sino más bien al contrario promocionando el incremento de un tipo de turista que en vez de generar valor añadido envilece todo lo que toca pues son de los que se emborrachan, causan todo tipo de altercados e incluso van desnudos por las calles, apuntan desde el sector de la hostelería.

Además de la mano dura que le piden a las autoridades, el sector sabe que no se puede ir contracorriente por lo que plantean seguir apostando por la calidad y el servicio al cliente, lo que te lleva a la fidelización y a las plataformas conjuntas online entre diferentes hoteles que ofrecen descuentos y otros servicios de calidad que sólo los profesionales saben gestionar.

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