Independentismo Cataluña

Torra prepara ya el golpe separatista a la empresa: quiere el control de Fomento del Trabajo y el Círculo

ANC
El presidente de la Generalitat, Quim Torra (i) y la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie (d). Foto: EFE
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Quim Torra y los partidos separatistas preparan ya la nueva entrega del golpe. La que pretenden dirigir hacia el mundo de la empresa. Saben que la fuga de empresas fue una de las claves del fracaso del 1-O y de la declaración unilateral de independencia. Y que las grandes asociaciones empresariales no secundaron en el fondo sus deseos de independencia. Por eso se preparan ya para empezar a desestabilizar las tres grandes bazas empresariales catalanas: Fomento del Trabajo, el Círculo de Economía y la Cámara de Comercio. Porque saben que si consiguen controlar la influencia empresarial su camino hacia la ruptura puede ser más fácil.

La fuga de empresas fue uno de los grandes tobillos débiles del separatismo. Dejó entrever que la utopía de Puigdemont se resquebrajaba a golpe de fuga de facturación. Porque lo cierto es que una Cataluña independiente sufriría una potente descalabro económico y ninguna compañía en su sano juicio está dispuesta a ser cómplice de esa locura.

Y los separatistas han tomado nota. De todo. De que quieren tener ese área controlada para evitar una división como la mostrada por el mundo empresarial en pleno desafío a a España y a la Constitución. E, incluso, de las declaraciones realizadas por los líderes de la vieja burguesía catalana.

Por eso, el Govern de Quim Torra quiere tomar el control de Fomento del Trabajo, el Círculo y la Cámara. Las tres grandes instituciones empresariales catalanas.

Cámara de Comercio

Al frente de la Cámara de Comercio de Barcelona se encuentra Miquel Valls. Una persona que abogó, de hecho, por el freno al referéndum unilateral tras declararlo el TC ilegal. Valls no se opuso al derecho a decidir de Cataluña, pero reclamó que se realizara dentro de la legalidad del Estado, porque “Cataluña no puede estar ni un segundo fuera de la Unión Europea”. Y esa postura ya no les vale a los separatistas. Ellos los quieren totalmente dóciles y dispuestos al sacrificio por la independencia de Cataluña.

Fomento del Trabajo

Joaquim Gay de Montellà, por su parte, es el presidente de Fomento del Trabajo. Y es el mismo que alertó de que los acontecimientos podrían lanzar a “Cataluña a un largo periodo de estar en stand by, sin crecimiento económico durante 10 años o más, como ocurrió en Japón, si seguimos así, con esta indefinición y sin un Gobierno de la Generalitat que quiera negociar y pactar para atraer inversiones con una marca Cataluña resuelta dentro de España”.

Gay de Montellá, además, “no tiene ningún sentido que se elija máxima autoridad de la Generalitat a una persona privada de libertad. El candidato a la investidura debe reunir las condiciones de normalidad dentro del ordenamiento”. Y, de nuevo, este tipo de personas como líderes de la empresa, no les interesan a los separatistas.

Círculo de empresarios

El Círculo, por último, está presidido por Juan José Brugera. Y bajo su mandato, esta institución ha rechazado la declaración de independencia porque la tensión implícita que crea porque la “preocupación es que se perjudique el clima de convivencia y el mantenimiento de la recuperación económica y del empleo”.

El Círculo, de hecho, mostró su “máxima preocupación ante la posibilidad de la DUI”, ya que “dicha declaración sumiría al país en una situación extraordinariamente compleja y de consecuencias desconocidas pero, en cualquier caso, muy graves. No sólo perjudicaría a todas las opciones políticas sino que, lo más preocupante, sometería a la ciudadanía catalana, sea cual sea su sensibilidad política, a una tensión de difícil control”, añadió.

Torra no quiere esta actitud. Quiere empresarios dóciles que asumen las decisiones políticas. Y esa será su próxima tarea: preparar un avance hacia el nuevo golpe, pero con control empresarial.

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