MANTIENE LA SEDE SOCIAL DE SEAT EN CATALUÑA

Volkswagen arriesga su estabilidad económica en España por no plantar cara al independentismo

Volkswagen
El cesado presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (i), y el presidente de Seat, Luca de Meo. (Foto: EFE)
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La dirección del Grupo Volkswagen sigue sin adoptar una decisión sobre el futuro de Seat en España y mantiene la sede social de su filial española en Cataluña a pesar de que se ha producido la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) y de que el Gobierno ha aplicado el artículo 155 por mandato del Senado cesando a los altos cargos de la Generalitat y disolviendo el Parlamento. El mercado no comprende cómo la empresa no ha seguido los pasos de las 1.700 compañías que han trasladado sus sedes fuera de Cataluña para proteger los intereses de sus accionistas, clientes, inversores y empleados.

Hasta el momento, el equipo ejecutivo de Seat no mueve ficha. La pasada semana el presidente del fabricante automovilístico, Luca de Meo, envió una carta a sus empleados en un boletín interno en el que descartaba el cambio de sede social. El directivo señalaba que un eventual traslado  “estaría motivado por la búsqueda de protección jurídica y tendría sentido en el momento en el que entendamos que ésta ya no se da en el territorio en el que estamos ubicados”.

“La estabilidad política, la seguridad jurídica y la permanencia en la Unión Europea son imprescindibles para asegurar la sostenibilidad económica y laboral de nuestra compañía y sus filiales, y para mantener la confianza de nuestros clientes y accionistas”, añadió De Meo.

Y precisamente esta aseveración la que más ha sorprendido al mercado y a los analistas bursátiles (no se puede olvidar que Volkswagen cotiza en Bolsa y es una de las mayores empresas del sector de la automoción). Considerar que en la actualidad hay estabilidad política y seguridad jurídica en Cataluña es una quimera. Este mismo sábado el destituido presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se sigue considerando máximo mandatario de la República catalana y la próxima semana podrá ser detenido si sale adelante la querella que presentará la Fiscalía.

El representante del Comité de Empresa denunció unas supuestas presiones por parte del Gobierno para que Seat trasladara su sede fuera de la región, pero la realidad es que la filial española del Grupo Volkswagen sólo ha seguido las consignas del mundo independentista manteniéndose en el territorio contra viento y marea y poniendo en peligro la estabilidad económica de la compañía.

En este contexto los ciudadanos han comenzado a pedir a Seat que deje de ponerse de perfil ante la flagrante violación de la Ley impulsada por Carles Puigdemont y sus socios de ERC y la CUP, especialmente después de que el locutor de la Cadena Cope, Carlos Herrera, cuestionara el papel de la dirección de la matriz alemana y de su filial española sugiriendo que está respaldando de una u otra forma el golpe de Estado secesionista. Esto ha provocado que en Twitter y Facebook, dos de las plataformas de redes sociales más importantes, se esté pidiendo desde hace una semana un boicot a los coches de las diferentes marcas del grupo, entre las que destacan Seat, Audi, Skoda y Volkswagen.

Tarde o temprano el grupo automovilístico tendrá que tomar una decisión, ya que la falta de seguridad jurídica terminará penalizando a la empresa en Bolsa y perjudicando a sus accionistas, que son los verdaderos dueños de la compañía. Todo ello sin contar el descenso de ventas que sufrirá si tiene éxito el boicot. A lo mejor cuando decidan trasladar la sede demasiado tarde.

Este diario se ha puesto en contacto con un portavoz oficial de Seat que no ha querido valorar estos hechos y se ha limitado a señalar lo expuesto por Luca de Meo en la carta enviada a sus trabajadores. Respecto a los rumores que apuntan a que se podría celebrar un consejo de administración en la primera quincena de noviembre para tratar la cuestión del traslado de sede, el portavoz de la filial española prefiere no comentar nada al respecto.

En cuando a la matriz alemana, los intentos de OKDIARIO por lograr una declaración oficial que arroje algo de luz sobre el futuro de Seat han caído en saco roto. Y todo ello a pesar de que el Gobierno de Ángela Merkel ya ha dejado claro que en ningún caso reconoce la creación de la República de Cataluña y que apoya sin fisuras todas las decisiones que tome el Ejecutivo español. Fuentes del sector señalan que Volkswagen ha dejado en manos de Luca de Meo la decisión sobre el futuro de Seat.

Traslado de la fábrica de Martorell

Otras fuentes indican que la matriz está estudiando dejar de producir en la fábrica de Seat en Martorell (Barcelona) y que en realidad el objetivo de la empresa alemana es abandonar Cataluña para siempre, por lo que este titubeo a la hora de trasladar la sede sería tan sólo una estrategia para no recibir más presiones del mundo independentista. La fábrica produce cada año más de 450.000 vehículos de los modelos Seat Ibiza, Seat León y Audi Q3.

“No hay que olvidar que en 2002 la compañía ya se llevó parte de la producción de Martorell a Bratislava, en Eslovaquia, y ahora la compañía está analizando la situación y podría tomar una decisión similar”, indica un directivo de otro importante fabricante. Otra posibilidad sería derivar producción a la planta que Volkswagen tiene en Landaben (Navarra).

Aunque el presidente de Seat no se de por aludido la deriva independentista ya pasa factura a la compañía. El pasado 15 de octubre iba a desvelar el nombre de su nuevo coche deportivo pero lo aplazó por la tensión en Cataluña. “Sentimos el retraso en el anuncio del nombre ganador de nuestro nuevo SUV. La situación política actual nos ha llevado a posponer el anuncio, así como otras actividades de marketing y de comunicación. Esperamos poder comunicarlo lo antes posible”, declaró Seat en su cuenta oficial de Twitter.

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