EL TRASLADO DE SEDE A VALENCIA ES PERMANENTE

CaixaBank está preparado para la independencia catalana: “protegeremos a nuestros clientes”

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ArEl grupo CaixaBank está preparado para afrontar las consecuencias de una eventual independencia de Cataluña y garantiza que, si se produce la declaración unilateral en el Parlamento catalán, los depósitos de los ahorradores residentes en esta región no correrán ningún peligro. Aunque este no es el escenario base que maneja la dirección de la entidad, su consejero delegado, Gonzalo Gortázar, asegura que el traslado de sede social a Valencia es definitivo y se ha realizado precisamente para proteger a los depositantes y accionistas del banco.

Así lo ha manifestado Gortázar durante la presentación de resultados de la entidad financiera correspondientes a los primeros nueve meses del año, un periodo en el que logró un beneficio atribuido de 1.488 millones de euros tras cerrar el mejor trimestre de la historia para el banco, en lo que a resultados se refiere.

“No queremos especular con escenarios posibles ni echar más leña al fuego, pero les aseguro que estamos preparados para seguir protegiendo los intereses de nuestros clientes en todo momento. Tenemos un elevado volumen de liquidez, gran solvencia y fortaleza de negocio, y vamos a seguir operando en Cataluña como en el resto de territorios de España y Portugal”, ha declarado el directivo tras ser preguntado sobre la aplicación del artículo 155 de la Constitución y la posibilidad de que el Parlamento catalán declare la independencia.

Para reafirmar aún más este mensaje, Gortázar ha desvelado que tiene la mayor parte de su patrimonio en Cataluña, en la antigua sede social de CaixaBank en Barcelona. “Los clientes son libres de abrir cuentas y cambiar saldos, pero no hay ninguna necesidad de hacerlo, aunque nosotros les damos facilidades para que estén más tranquilos. Hago un llamamiento a la responsabilidad y a la tranquilidad”, ha añadido el consejero delegado.

Respecto a la fuga de depósitos como consecuencia de la falta de confianza en la capacidad del sector financiero catalán para hacer frente a la ofensiva separatista de la Generalitat, Gortázar ha admitido que CaixaBank ha sufrido un “impacto moderado”, aunque ha señalado que este proceso de salida de dinero “se ha estabilizado y, posteriormente revertido” sin facilitar cifras concretas. “Cuando concluya el año será el momento de proporcionar los datos y realizar comparaciones homogéneas para determinar el impacto neto”, ha añadido.

Además, el consejero delegado ha anunciado que el traslado de la sede social no tiene un carácter temporal y que el consejo de administración no contempla revertir esta medida, aprobada para salvaguardar la estabilidad institucional y la seguridad jurídica. Las reuniones del máximo órgano de gobierno de la entidad, las presentaciones de resultados y la Junta General de Accionistas se celebrarán en la capital de Valencia, en la nueva sede de CaixaBank.

Gortázar ha desmentido que la dirección del banco haya recibido presiones para realizar este traslado de domicilio social y fiscal, atribuyendo la decisión a “criterios exclusivamente técnicos”.

“A partir del pasado uno octubre pudimos detectar entre la clientela intranquilidad y nervios y la red comercial se volcó en seguir la situación y explicar a los clientes la fortaleza de Caixabank. Como resultado de esta intranquilidad que empezaba ir al alza el consejo tomo una decisión muy relevante, el traslado de la sede social, para dejar fuera de cualquier duda que la fortaleza del banco se mantendrá en cualquier escenario y que estaremos siempre bajo el paraguas del Banco Central Europeo, dentro de la eurozona y con acceso a los programas de liquidez del organismo monetario en absoluta igualdad de condiciones en lo jurídico respecto a cualquier otra entidad que opera en España”, ha declarado el directivo.

Gortázar también ha hablado de la campaña de boicot iniciada por los radicales independentistas catalanes para atacar a los bancos que han trasladado su sede fuera de Cataluña, es decir, CaixaBank y Sabadell. A su juicio, “el llamamiento al boicot no ayuda a la convivencia ni aporta soluciones de ningún tipo” al conflicto y, además, no hace mella en la liquidez de la entidad. Los más perjudicados son los empleados “que sufren las consecuencias mientras intentan dar el mejor servicio a los clientes” con independencia de su filiación política.

“Nuestro leiv motiv y primer considerando es proteger los intereses de nuestros clientes y eso es lo que hemos buscado con el traslado de sede. Que haya clientes que tengan en cuenta otras consideraciones es inevitable pero la gran mayoría entiende que actuamos para defender sus intereses”, ha concluido el consejero delegado de CaixaBank.

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