Gas Natural reclamará a Colombia hasta 1.000 millones si mantiene la intervención de Electricaribe

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El exconsejero delegado de Gas Natural Fenosa, Rafael Villaseca. (Foto: EFE)

El próximo martes llegará a Colombia una misión de Gas Natural Fenosa para recuperar el control de su filial Electricaribe, compañía eléctrica que fue intervenida hace cuatro meses por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios del país. Sin embargo, el Ejecutivo de Juan Manuel Santos podría ampliar la expropiación, lo que obligaría al grupo español a acudir al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), donde reclamará una indemnización que podría alcanzar los 1.000 millones de euros.

Así lo han confirmado a OKDIARIO fuentes del sector energético colombiano que mantienen contactos con la Administración del país. Los actuales gestores de Electricaribe (dirigidos por un presidente impuesto, Edgardo Sojo) se han dado cuenta de que la crisis financiera por la que atraviesa la empresa es consecuencia directa de los impagos de los organismos públicos y del fraude, elementos que no pueden solventarse sin reformas legislativas y voluntad política de cumplir la regulación.

Gas Natural Fenosa podría haber acudido ya al CIADI desde el pasado 3 de marzo, pero ha decidido esperar a que termine el plazo inicial establecido por el Ejecutivo de Santos para tomar una decisión al respecto. “La compensación económica que podría reclamar el grupo español podría situarse entre los 700 y los 1.000 millones de euros, ya que la cifra de 475 millones en los que se está valorando la compañía para sacarla del balance de Gas Natural es un importe demasiado bajo”, señalan las fuentes consultadas.

A pesar de que el grupo energético que preside Isidro Fainé ha intentado llegar a una solución dialogada para el futuro de Electricaribe, el inmovilismo de las autoridades colombianas ha enquistado aún más el conflicto. La intervención se produjo por razones políticas y ahora los nuevos gestores están atrapados por una deuda insostenible y una crisis de ingresos provocada por la inseguridad jurídica que sufre el país. Hasta la Comisión Europea ha solicitado a Santos que entre en razón.

Una de las opciones que tiene el Gobierno colombiano es quedarse con Electricaribe, y no entregarla, al menos en el corto plazo, al grupo español que tiene el 85% del capital (el restante 15% es propiedad pública). Sus nuevos directivos exigen ahora a los clientes morosos que abonen sus facturas, a pesar de que es precisamente el sector público del país latinoamericano el que acumula un mayor volumen de impagos.

La legislación no permite cortar el suministro a los organismos estatales y empresas públicas, algo que sufrió Gas Natural cuando gestionaba Electricaribe, y ahora es el Gobierno el que constata que las reclamaciones de la compañía española eran justas y que es necesario aprobar una reforma que asegure el cobro de las facturas y, de esta forma, garantizar la calidad del suministro y la viabilidad de la empresa energética.

A cierre de 2016, el agujero contable en las cuentas de la filial de Gas Natural Fenosa por los impagos de sus clientes asciende a 1.259 millones de euros. Un hecho que obligó a la española a provisionar más del 80% de esta cantidad antes de la intervención de las autoridades de Colombia.

Tras la expropiación, al presidente puesto por el Ejecutivo al frente de Electricaribe, Edgardo Sojo, no le ha quedado más remedio que reconocer la esperpéntica situación financiera a causa de los impagos. “No podemos regalar más energía a los morosos”, declara hace apenas unos días. Sojo ya ha amenazado con cortar el suministro de energía a aquellos que no cumplan con el plazo de pagos y prepara una campaña de publicidad para convencer a los clientes de la región de Cáribe de que la única forma de garantizar el suministro es pagando los recibos.

Otra de las opciones que tiene la Administración colombiana es vender Electricaribe. Fuentes del sector eléctrico del país admiten a OKDIARIO que el Gobierno de Juan Manuel Santos ya ha sondeado el mercado y ha contactado con algunas compañías de EEUU. Aunque, claro, para comprarla los norteamericanos piden que la energética esté libre de deudas y, por supuesto, que el Gobierno apruebe las leyes necesarias para asegurar el cobro de las facturas y evitar los enganches ilegales.

Como tercera opción, cabe la posibilidad de que Colombia decida devolver Electricaribe a Gas Natural Fenosa. Algo que en principio es poco probable, sobre todo, tras la purga de directivos españoles que se ha llevado a cabo desde la expropiación y la campaña de desprestigio que han realizado las autoridades públicas del país, utilizando los medios de comunicación locales y culpando a los gestores de provocar cortes por la ausencia de inversiones.

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