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Cómo negociar con empresarios franceses

París
Torre Eiffel. París
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Respetar su cultura y no caer en el ultimatum, entre los principales consejos

Francia es un país que, por razones geográficas obvias, puede suscitar interés en términos empresariales. Los costes de distribución en el comercio son inferiores a otros países y ello, junto con la creencia (no necesariamente cierta) que es más fácil realizar negocios con alguien más próximo que más lejano, puede animar a algunas empresas a probar de entrar en el mercado francés.

La verdad, pero, es que los franceses presentan unas formas de relacionarse y de entender las relaciones distinta y particular. No es fácil entrar en el mercado francés. Si alguien ve allí una oportunidad y tiene que negociar con alguna empresa francesa, se recomienda seguir los siguientes puntos:

Mostrar máximo respeto por su lengua y cultura: se acusa a los franceses de ser poco abiertos en términos culturales. De hecho, es uno de los países de la Unión Europea en el cual sus habitantes presentan un peor nivel de inglés. Por lo tanto, para tener éxito con ellos, es importante conocer y hablar correctamente su idioma. En caso de no hacerlo, casi es preferible llevar a un intérprete que mantener una conversación en inglés.

Mantener mucha formalidad en el trato: los franceses valoran en gran medida presentar unas formas correctas y tranquilas. El saludo siempre debe de ser mediante una encajada de manos. Los famosos tres besos que se dan los franceses solamente se reservan para el ámbito particular, nunca el empresarial.

Mantener una distancia en términos personales: diferencian de una forma
muy clara toda relación personal con la profesional. Por lo tanto, no es
conveniente intentar establecer lazos estrechos con ellos porque lo pueden
considerar una invasión de su intimidad.

Prepararse para unas negociaciones largas: no son partidarios de tomar
decisiones en caliente y estudian con detalle todas las propuestas. No son muy proactivos a la hora de lanzar ofertas y prefieren que sea la otra parte quien inicie el “juego”. De esta forma, se guardan una posición de ventaja inicial.

Evitar ultimátum: en relación con el punto anterior, no es recomendable
presentar propuestas del tipo “lo tomas o lo dejas”. En la inmensa mayoría de los casos, rechazarán el ofrecimiento, romperán todo vínculo y evitarán mantener cualquier contacto en el futuro.

Evitar hablar sobre el precio de un buen inicio: los empresarios franceses,
antes de proponer una propuesta en términos económicos, prefieren retener toda la información y estudiarla. De hecho, el precio acostumbra a ser el último aspecto que se trata de la negociación.

Facilitar la documentación en francés: antes de aceptar una reunión, pedirán un detalle de los puntos básicos que se ofrecen para determinar si vale la pena mantener el encuentro. Esta documentación debe de estar en francés para facilitar su comprensión.

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