Salario Mínimo Interprofesional

El nuevo salario mínimo coloca el coste laboral España un 35% por encima del sur de Europa

afiliados obra Madrid
Imagen de trabajadores en una obra. (Foto: EP)
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Con la subida del salario mínimo, España se distancia de los costes laborales de los países del sur de Europa y se coloca en el grupo de países europeos con mano de obra más cara. Esos países ocupan mejores puestos en el índice de competitividad.

La subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) aprobada ayer por el Gobierno va a distanciar de golpe la retribución básica en España frente al resto de países del sur de Europa que forman la llamada periferia del euro. Contratar un trabajador en España en 2019 costará un 33% más que hacerlo en Portugal y un 35% más caro que hacerlo en Grecia, mientras que en Italia no existe salario mínimo.

Al igual que hizo ayer el Gobierno español, el Ejecutivo portugués subirá el SMI en 2019 a 600 euros al mes en 14 pagas (700 euros mensuales en 12 pagas, que es la referencia que utiliza Eurostat). Se trata de un incremento del 3,4%, muy alejado del 22,3% que España aplicará en la subida pactada entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Esto distanciará aún más el coste de contratar un camarero o un operario para un trabajo básico en el país vecino.

La decisión no afectará a la deslocalización de trabajadores, puesto que pese a la cercanía de las fronteras, “el SMI afecta sobre todo a salarios bajos, que son los que menor movilidad geográfica tienen”, explica el economista Javier Santacruz. Pero sí “puede tener un impacto en la localización de las empresas“, añade.

Con la decisión de subir el SMI a 900 euros mensuales (1.050 euros si se toman como referencia la 12 pagas), España se ha colocado en el pelotón de países de la UE con una remuneración fijada por real decreto más alta. Sólo siete países europeos tendrán un SMI más alto en 2019. Se trata de Luxemburgo (1.998 euros), Irlanda (1.614 euros), Holanda (1.594 euros), Bélgica (1.562 euros), Francia (donde ahora es de 1.498 euros, pero subirá en 2019), Alemania (1.498 euros) y Reino Unido (1.297 euros).

En todos los casos, son países en los que la competitividad es superior a la de España. Nuestro país ocupa el puesto 26 del Índice de la Competitividad Mundial que elabora el Foro Económico Mundial. Mientras, Francia ocupa el puesto 17, Reino Unido el octavo y Alemania el tercero.

Menos empleo y más productividad

Las repercusiones de subir el SMI de golpe y en un momento de enfriamiento del crecimiento económico han sido ya advertidas por el Banco de España. El organismo estima que esta medida tendrá un impacto negativo en el mercado laboral, lo que le ha obligado a rebajar su estimación de creación de empleo para 2019 hasta el 1,6%. Por esta vía de la destrucción de empleo, aumentará la productividad de los trabajadores que sigan trabajando, un fenómeno que ya se produjo en los años de la crisis económica.

También otros organismos, como Airef, han hecho cálculos sobre las consecuencias que puede tener un alza en los salarios sin precedentes. Según sus estimaciones, el nuevo SMI provocará una moderación en la creación de empleo de unas 40.000 personas el próximo año. El propio Gobierno ha citado los sectores que pueden verse perjudicados por esta medida. El secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, reconoció que el nuevo SMI puede repercutir en el empleo del sector agrario, los servicios, la limpieza o el comercio minorista.

El SMI afecta de forma directa a algo más de 1,3 millones de personas en España, aunque condicionará al alza el resto de remuneraciones. Este aumento del poder adquisitivo también se traducirá en un alza en la inflación.

 

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