GESTIÓN DE PATRIMONIOS

Qué hay que hacer para que un bar sea rentable sin morir en el intento

Cervezas
Cervezas (Foto: Orse, con licencia CC BY-SA 2.0).

Vayamos donde vayamos, en cualquier pueblo o ciudad, encontraremos siempre algún bar. Es más: éste es el país que cuenta con más densidad de bares y restaurantes por habitante de toda Europa. Entonces, si existen tantos, ¿cómo pueden ser rentables? Si a ello añadimos, además, que los precios de las consumiciones tampoco son extraordinarios, la pregunta toma aún más valor.

La realidad es que se trata de un negocio que, aunque rentable, implica un gran esfuerzo y muchas horas de trabajo. Puede que, por ese motivo, muchos hayan pasados a manos de emprendedores de otros países que deciden abrir una empresa aquí. Antes de tomar las riendas de un bar, es importante conocer los siguientes aspectos:

  • Costes principales: Los gastos más importantes que se afrontan en todo bar o restaurante son el pago a los proveedores, el personal, el alquiler del local y, en menor medida, los suministros. En el primer caso, hay que conocer detalladamente cada una de las partidas y escoger entre aquéllos que ofrezcan una relación calidad-precio adecuada. El control del gasto debe de ser exhaustivo.
  • Clientes más exigentes: El incremento de la competencia ha obligado a los propietarios de los bares a realizar ciertas innovaciones y en configurar espacios lo más cómodos posibles. No basta solamente con tener un espacio arreglado y con los productos demandados, hay que ofrecer algún valor añadido. Por ejemplo, se puede dar la oportunidad de probar cervezas artesanales; ofrecer combinaciones de menús o platos distintos; especializarse en algún tipo de tapas de diseño o distintas a las habituales.
  • Cobro inmediato: Es una de las principales ventajas de este tipo de negocio. Se recibe en el momento el importe de la consumición, de forma que se dispone de líquido para afrontar los pagos comentados en el primer punto. Gracias a ello, disminuye la necesidad de financiación y, por lo tanto, los costes financieros a soportar.
  • Trabajar las relaciones personales: El contacto tú a tú es una de las claves del éxito de cualquier bar. Los clientes más habituales les gusta sentir que se encuentran en un lugar agradable, con gente conocida y que son valorados y tratados de una forma amable y afable. Dado que el bar es un lugar de socialización, lo más probable es que lleven allí a amigos y conocidos y que, de esta forma, se consigan nuevos clientes.
  • Tener en cuenta la ubicación: Como se ha comentado, debido a la alta concentración de bares existente, es fácil encontrar bastantes bares en un radio muy corto. Aun así, la gente, al escoger uno por primera vez, acostumbra a elegir el que le queda más cerca del centro de trabajo o de casa. Por lo tanto, debe de estar situado en un lugar donde exista suficiente vivienda habitual o empresas instaladas.

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