Ambos lucieron con Brasil sub-20

El Madrid tiene motivos para soñar: la conexión Vinicius-Rodrygo ya funciona

Comentar

Vinicius y Rodrygo brillaron en el compromiso que enfrentó a la selección de Brasil sub-20 con Chile

El extremo hizo un jugadón descomunal y el delantero marcó un gol

El madridismo puede estar tranquilo, ya que el futuro está garantizado. La conexión Vinicius-Rodrygo ya funciona con Brasil, mostrando lo que puede ser el devenir de ambos en el Real Madrid. Los dos atacantes jugaron de inicio ante Chile con el combinado canarinho sub-20 en un partido amistoso que finalizó con empate a uno y sirvió como preparación para el Sudamericano 2019.

Se cumplía el minuto 64 de partido cuando Vini recogía el esférico en el centro del campo, se deshizo de todos los rivales que le salieron a su paso, arrancó de manera imparable y, antes de pisar el área, levantó la cabeza para ceder la pelota a un Rodrygo que no falló en el mano a mano ante el portero chileno.

Vinicius, con el ’11’ a la espalda, mismo dorsal que usa en sus partidos con el Castilla, dio una auténtica exhibición de juego y liderazgo. Imparable cuando le dejaban correr, letal en unos regates llenos de clase y alma de un combinado brasileño que sueña con hacer grandes cosas en el presente y, sobre todo, en el futuro. Por otro lado, Rodrygo mostró su gran golpeo de balón y su capacidad para asociarse en espacios cortos, donde dar un pase se vuelve complicado. Hizo un gol, pero tuvo ocasiones para convertir hasta tres dianas. Erró la primera oportunidad del encuentro y estrelló en el larguero una falta antes de ser sustituido en el minuto 80.

El show de Vinicius

Vinicius demostró sus galones y, sobre todo, su personalidad en un partido que sólo tuvo de amistoso el formato. Ambos equipos pelearon hasta el extremo cada balón, sin importar que la dureza, en muchos casos, fuera desmesurada. El jugador del Real Madrid tiró de responsabilidad al asumir el lanzamiento de un penalti en el último minuto de la primera parte, pero su disparo se marchó fuera.

Sin embargo, tras pasar por vestuarios, lejos de venirse a bajo por el error, sacó lo mejor de su repertorio. Primero inventó un caño imposible que finalizó en un centro sin mirar. Después, asistió a Rodrygo para abrir el marcador. Y para terminar de poner en pié el estadio El Teniente se inventó un regate ante tres defensas que provocó la locura.

Últimas noticias