HOY CUMPLIRÍA 62 AÑOS

Las 7 razones por las que Juanito es eterno para el madridismo

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Juanito celebra un gol con el Real Madrid. (realmadrid.com)
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El 10 de noviembre es una fecha especial para todo el madridismo y es que Juanito, leyenda merengue, nació tal día como ese en 1962 por lo que hoy cumpliría 62 años. La afición blanca no le olvida por varios motivos y es que el malagueño sigue siendo recordado en cada minuto 7 (por el dorsal que lucía en el Madrid) en cada partido que se disputa en el Santiago Bernabéu.

1) Sus míticas galopadas

Quizá es su jugada más recordada. Juanito se caracterizaba por ser un jugador de poca estatura por lo que le acompañaba una gran velocidad. Esto hacía que fuera un puñal por la banda derecha donde desbordaba a su par y servía balones al área con tal calidad que para el delantero eran como caramelos.

Santillana, entre otros jugadores blancos de la época, eran los receptores de aquellos pases que llegaban tras las cabalgadas de Juanito que hacían al Bernabéu ponerse en pie.

2) “90 minuti en el Bernabéu son molto longos”

Su frase. O, al menos, por la que todavía se le recuerda. Juanito tenía una garra insólita, nunca daba un balón por perdido ni, mucho menos, un partido o una eliminatoria, fuera quien fuera el rival o el resultado cosechado en la ida.

Precisamente, de un cruce ante el Inter de Milán, nace esta añorada frase que aún perdura y se pronuncia cuando el Real Madrid debe remontar. Tras perder en la ida ante el equipo italiano por un amplio marcador, el malagueño no perdía la esperanza de pasar de ronda y avisó al Inter: “90 minuti en el Bernabéu son molto longos”.

3) Carisma

Si de algo iba sobrado Juanito es de carisma. La afición se veía reflejada y representada en él. Un chico humilde, que llegó a las categorías inferiores del equipo más laureado de Europa y del Mundo y que consiguió hacerse con los miles de corazones que acudían a las gradas del Bernabéu cada domingo.

Su amor por los colores y su defensa pública hacia el club siempre que las cosas no iban del todo bien, hizo que se ganase el cariño de todos los madridistas que vieron en él un referente claro.

4) Carácter

El malagueño era un jugador muy temperamental. Se metía tanto en el partido y tenía tanto carácter que, en más de una ocasión, le llevó a perder los papeles y a mostrarse de manera poco deportiva lo que le acarreó alguna que otra sanción.

Cuando saltaba al terreno de juego no tenía amigos en el otro equipo, sólo contrincantes y esa actitud es la que gusta al público del Santiago Bernabéu. Su implicación era absoluta.

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