SEGURIDAD EXTREMA EN EL MUNDIAL DE RUSIA 2018

El plan de Putin para frenar la violencia de los ultras en el Mundial

ultras
Los ultras del Spartak de Moscú mostraron en las calles de Bilbao su violencia. Se caracterizan por ser xenófobos, ultraderechistas y expertos en artes marciales y técnicas paramilitares. (Getty)

Los últimos acontecimientos sucedidos en San Mamés han desatado el pánico de cara al Mundial de Rusia. La seguridad del país anfitrión está siendo cuestionada en todo el mundo y preocupa, en especial, la manera de retener a los grupos violentos. Putin se ha puesto manos a la obra y ha prometido a la FIFA que tendrá mano dura con los ultras.

Infantino ha sido el receptor del mensaje. El presidente ruso ha tomado como principal medida la tolerancia cero con cualquier grupo ultra. Los cuerpos de seguridad tienen total libertad para actuar contra los violentos y entra las medidas destaca que irán armados y con pasamontañas.

Además, los detenidos serán juzgados por vía de urgencia y cumplirán penas de prisión. Mientras, los extranjeros serán deportados. A 99 días del la gran cita, Putin ha aumentado la presión sobre los cabecillas ultras.

Los radicales rusos ya han probado la mano dura del presidente en alguna que otra ocasión. Uno de los ultras rusos que actuó en Marsella durante la Eurocopa 2016, Alexander Shprygin, fue detenido e interrogó durante 48 horas. Tras su puesta en libertad, el cabecilla se encontró su coche carbonizado. 

El acceso al estadio estará blindado con tres anillos de seguridad. Antes de llegar a cualquier sede, los aficionados tendrán que pasar por tres controles. Queda prohibido la entrada con diversos objetos como paraguas o pintalabios…

Últimas noticias