Ganó y Dovizioso se cayó en el Gran Premio de Japón de Moto GP

¡Márquez es Mundial!

Márquez
Márquez, en el Gran Premio de Japón. (AFP)
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Marc Márquez es de nuevo campeón del Mundo de Moto GP. El mejor piloto de la última década quiere ser también el mejor de la historia y va camino de ello. Con una carrera sobresaliente en cuanto a inteligencia mermó a su gran rival, Andrea Dovizioso, y acabó forzándole a una caída y así proclamarse vencedor del Gran Premio de Japón y matemáticamente, siete veces campeón del mundo de motociclismo, cinco en Moto GP. Carl Crutchlow y Álex Rins completaron un podio histórico a la vera del gran dominador de esta era.

Doviziozo no quiso dudas de salida, no podía tenerlas. El transalpino comenzó firme desde el inicio con una salida perfecta desde la pole y primera posición al bolsillo. Ahora quedaba tirar, pero Márquez se colocaba pronto tras su rueda, después de salir en una sexta posición que no era la deseada, pero no suponía impedimento para la superioridad que comparte con el italiano de Ducati.

En el box de Márquez, todos metidísimos esperando el quinto triunfo global del de Cervera en Moto GP. El miticismo y el talento de su piloto hacía confiar en el box de Repsol, conscientes de que estaban ante un gran día en casa. Se lograría o no, pero Marc ha cambiado la vida a HRC desde su llegada como rookie con su primer campeonato, hace ya seis años. Con él, la victoria siempre está a un paso.

Pasaban las vueltas y la gran duda se mantenía. ¿No podía o no quería forzar la máquina Márquez? ¿Le quedaba un arreón en busca del triunfo y el título matemático? A falta de 11, la primera de las contestaciones en una combinación curva-recta-curva no apta para cardiacos. Marc adelantaba por primera vez a Dovi, tras lo cual se iba largo hasta rozar la arena, poniendo en riesgo unos puntos preciosos para el campeonato.

La consecuencia final quedó en el regreso a la segunda posición. Márquez ya había enseñado la patita e iba a volver a hacerlo con casi total seguridad antes del final de la carrera. En una carrera hasta entonces paralela, las dos Suzuki y Rossi peleaban por la cuarta posición mientras buscaban acercarse en trío a un podio provisional que completaba Crutchlow. Lo lograría Rins y en menor medida Rossi, pero no el siempre agresivo Iannone, que se iba al suelo por forzar más de la cuenta cuando ya rozaba la rueda trasera de la Honda de Carl.

Dovi al suelo, Marc al cielo

Siete vueltas, seis, cinco… Los giros continuaban y Dovizioso y Márquez se quedaron solos, dando lo mejor de sí mismos con constantes vueltas rápidas personales y la certeza de que, con permiso de un intermitente Lorenzo, han sido los grandes y únicos dominadores del campeonato del mundo. Marc no dejaba respirar a Dovi y le obligaba a la perfección en cada curva, acechándole en un cuarto parcial que daba esperanzas a los que esperaban un alirón a primera hora.

Con cuatro giros para el final, Márquez dio el estacazo final con un adelantamiento prodigioso, tras el cual pasó a una batalla mental que Dovi y su Ducati no aguantaron. El italiano se fue al suelo a dos vueltas, confirmando el título del catalán, que pasó relajado la última vuelta y celebró con un caballito su séptimo titulo en el campeonato del mundo, el quinto en Moto GP a sus 25 años. El cielo está sólo a un paso.

 

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