Motocilismo: Mundial de MotoGP

Marc Márquez cierra bocas destrozando a todos sus rivales sobre el asfalto

Marc Márquez
Marc Márquez ha demostrado una fortaleza mental envidiable arrasando en las dos carreras siguientes a la de la polémica con Valentino Rossi en Argentina. (Getty)
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El piloto español ha conseguido sendas victorias en Austin y Jerez en las que ha pasado por encima de Dovizioso, Rossi, Lorenzo y Pedrosa para confirmarse como líder del Mundial de MotoGP

Todo lo que derivó del Gran Premio de Argentina sembró la sombra de la duda sobre el futuro de Marc Márquez. ¿Por qué? Porque muchos dudaron acerca de lo que podría llegar a afectarle al español todo el circo que montó Valentino Rossi en una nueva muestra más del odio que tiene hacia el rival que va camino de destrozar todos sus récords. Pues bien, nada más lejos de la realidad. Además de calidad, Márquez hace gala normalmente de una fortaleza mental que ha vuelto a dejar clara en las dos carreras siguientes a aquella. Dos victorias tan dominantes como diferentes que han callado de un plumazo cualquier polémica.

Le vino bien a Márquez que la primera carrera tras la de Termas de Río Hondo fuese en Austin, una pista que domina como nadie y en la que no sabe hacer otra cosa que ganar. Ni siquiera la sanción que le quitó la pole position le hizo temblar. Salió cuarto, remontó en menos de una vuelta hasta el primero y adiós muy buenas. Paseo imperial del de Honda que hizo parecer al resto de la parrilla meras comparsas.

Con las pilas recargadas, Márquez llegó a Jerez, un circuito que tradicionalmente no se le había dado especialmente bien. Podría haberse puesto nervioso con las caídas de los entrenamientos o con la quinta posición de la parrilla. Pero no. Salió, cogió el ritmo, y poco a poco fue remontando con paciencia hasta ponerse líder e imponer un ritmo imposible para el resto. El accidente entre las Ducati y Pedrosa no hizo sino aumentar la sensación de dominio ejercido.

De esta manera, con templanza, valentía y velocidad, Marc Márquez ha superado en poco tiempo una situación que hubiese hundido a más de uno. Y es que Valentino Rossi siempre ha sido famoso por utilizar todos los argumentos posibles dentro y fuera de la pista para desestabilizar a sus rivales. Pero Márquez es otra cosa, así que bien haría el italiano en centrar sus esfuerzos en mejorar una Yamaha que no tiene pinta de que le vaya a permitir pelear por su décimo mundial.

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