Fútbol

La UEFA demora la renovación de Messi por el fair-play financiero

Aleksander Ceferin, nuevo presidente de la UEFA. (Reuters)

El Barcelona está muy molesto con la UEFA. El club considera que la renovación de Leo Messi se ha venido posponiendo por culpa de la excesiva atención que los altos organismos prestan a la situación de la entidad. Al Barcelona no le cuadran las cuentas con su actual plantilla y los emolumentos que el jugador argentino tiene atados: 35 millones limpios y cinco en variables.

Esa cantidad habría que sumarla a las mejoras de contrato esta temporada de Neymar, Luis Suárez y Rakitic. El Barcelona sabe que es insostenible pagar esos salarios sin que dos elevadas fichas –¿Arda y Jordi Alba?– abandonen el club y por ello todo apunta a que se demorará aún más en el tiempo el anuncio de la continuidad de Messi.

El club ve injusto que la FIFA, por medio de su organismo títere UEFA, esté ejerciendo esta presión sobre el club y considera un agravio comparativo este trato con el dispensado al Real Madrid y al Atlético desde la llegada de Gianni Infantino a la presidencia.

El club blanco consiguió ver reducida su sanción por el caso de menores y podrá fichar este verano refuerzos, mientras que los rojiblancos podrían conseguir el perdón de su sanción con el presidente de Wanda como intermediario. Hay que recordar que Wang Jianlin ha firmado como patrocinador de la organización hasta 2030 por una ingente cantidad de dinero.

El Barcelona, viendo cómo está la situación, sopesa esperar hasta el final de temporada a riesgo de volver a ser penalizado sin poder fichar. Hay que recordar que la premisa esencial de la norma del fair-play es que no se puede gastar más de 70% de los ingresos del club en el salario de los jugadores.

Según ha podido saber OKDIARIO, el máximo organismo europeo del fútbol está ahora detrás de regir las primas de fichaje, que actualmente no cuentan para el fair-play financiero y que son consideradas como la nueva trampa legal de los grandes presupuestos para atraer a los mejores jugadores. El Barcelona, si fuera por ellos, anunciaría mañana que tienen atado a Messi, pero son perfectamente consciente de que el sistema se les puede volver en contra.