FÓRMULA 1

Honda se gasta más de 10 millones de euros por las roturas de sus motores en Bahrein

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La factura que ha de hacer frente Honda por las roturas de sus motores este fin de semana en Bahrein puede llegar a ser astronómica. (Getty)
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El motor Honda del McLaren de Alonso y Vandoorne ni corre, ni es fiable. De hecho, el MCL32 fue uno de los pocos monoplazas que resultó ser más lento en Bahrein de lo que lo fue el año pasado, algo nada lógico cuando se supone que los monoplazas de 2017 son mucho más rápidos por su aerodinámica. ¿El problema? La unidad de potencia japonesa. Nada nuevo hasta aquí. El problema es que tanto fallo mecánico está dejando un rosario de facturas que podría haber alcanzado un récord histórico en la prueba árabe.

Cada unidad de potencia híbrida de la Fórmula 1 actual tiene un coste aproximado de cuatro millones de euros. Su complejidad y los materiales que requiere para su buen funcionamiento disparan sus costes hasta una frontera difícilmente asumible. Especialmente si tienes un fin de semana como el de McLaren en Bahrein. Dando por hecho que el fallo de Vandoorne el viernes pudo ser subsanado, Honda podría haber perdido de forma definitiva hasta tres motores entre el sábado y el domingo. El de la clasificación de Alonso y los de carrera en ambos coches. De hecho, Vandoorne ni llegó a salir a pista para competir. Una sencilla cuenta deja en unos 12 millones de euros el precio a pagar por Honda si tienen que apostar finalmente por la construcción de nuevos motores.

La falta de patrocinadores de McLaren no es en principio un problema, pues las facturas de los motores son, obviamente, cosa de Honda. No obstante, llegados hasta este punto, cabe preguntarse hasta cuándo podrá aguantar el gigante japonés un desembolso de esta magnitud, especialmente si el retorno que obtienen no es otro que el de un daño de imagen irreparable. A día de hoy, Honda es el hazmerreír de la Fórmula 1. De hecho, hay quien afirma que solamente la persistencia típica de la cultura nipona es la que les mantiene en la competición. Pero todo tiene un límite. Como ya lo tuvo cuando los asiáticos abandonaron el Gran Circo como equipo a finales de 2008 cansados de vagar por los puestos de cola del pelotón.

Honda espera que las carreras de Rusia y España arrojen algo de luz sobre su dañado proyecto. De hecho, estos días se están llevando a cabo unos test en el mismo circuito de Bahrein -Alonso no está en ellos-, donde el fabricante está probando distintas mejoras. La más grande de ellas no se espera hasta Canadá, pero mientras tanto deben asegurar, al menos, que las unidades de potencia aguanten una carrera. Este desarrollo también tiene un coste, y no es pequeño precisamente. Pero, sin duda, la factura más grande que está pagando Honda es la de su propio orgullo, prácticamente devastado a estas alturas.

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