MÁLAGA 0 - BARCELONA 2: JORNADA 28 DE LIGA

El Barça arrasa La Rosaleda sin desgastarse

luis suárez
Luis Suárez celebra con sus compañeros uno de los goles en Málaga. (EFE)

El Barça sigue intratable. Los pupilos de Ernesto Valverde sumaron un nuevo triunfo por 0-2 ante un Málaga que huele cada día más a Segunda División. Los culés apenas sufrieron desgaste frente a un rival que a la media hora de juego iba perdiendo por dos goles y contaba con un jugador menos por expulsión justa de Samu García. La ausencia de Leo Messi ni se notó.

Los culés regresaban al lugar donde habían registrado su última derrota en Liga, 11 meses atrás. Sin embargo, no encontraron un rival a la altura de la pasada temporada, puesto que este Málaga lleva cabalgando meses sin rumbo y su último triunfo en el mes de noviembre habla por sí mismo de la situación del equipo.

Los andaluces cedieron el mando del duelo a un Barça que carburó en su versión más diesel y plana, pero con eso les bastó para atrincherar al equipo de José González, cuya propuesta distó mucho de la de equipo innovador. Los culés avisaron por medio de Luis Suárez en el minuto 13, sin embargo, el uruguayo se encontró con un superlativo Roberto en una intervención doble. El guardameta evitó una goleada escandalosa conforme avanzó el partido.

Con esa advertencia, el Málaga siguió jugando con fuego y a la segunda que tuvo el Barça no perdonó. Dos minutos después de la primera Luis Suárez –que nunca antes había marcado ante los blanquiazules– estrenó su cuenta después de un gran centro al espacio de Jordi Alba. El uruguayo se zafó de un permisivo Ignasi Miquel para rematar a placer y abrir el marcador.

El Barça siguió tocando y tocando cansando a un Málaga al que el balón no le duraba ni tres pases. El segundo tanto visitante estaba al caer y en una incursión de Dembélé, el francés encontró a Coutinho para que el brasileño rematase de tacón en un detalle de superestrella. Una jugada de quilates para dos jugadores que suman casi 300 millones en traspaso que ya empiezan a justificar.

El Málaga, totalmente abrumado por la superioridad rival, se quedó con uno menos después de que Samu García se borrase en el minuto 30 tras una entrada criminal a Jordi Alba en la que rompió la media al internacional español y casi le cuesta una lesión grave de tobillo.

Los locales, tras quedarse con 10, tuvieron sus mejores ocasiones paradójicamente. En-Nesyiri, de cabeza, y Lacen, de disparo desde la frontal, fueron incapaces de encontrar puerta en sus intentonas. Si encima de necesitado perdonas contra el Barça, mal negocio para el Málaga.

Valverde rotó y experimentó

El descanso siguió bajando las pulsaciones a un Barcelona que casi ni sudó la camiseta en la segunda mitad, ni falta que le hizo. El Málaga no propuso nada que obligase a los culés a un esfuerzo volviéndose a encerrar en su campo esperando a las contras de En-Nesyiri y amparándose a la colección de paradas que acumuló Roberto en la segunda parte. La posesión de los locales era tan ridícula que el público de La Rosaleda se divertía coreando con ‘oles’ los pocos pases que sus jugadores completaban.

Tan sobrado iba Valverde que dejó a todo el mundo planchado metiendo en el campo a André Gomes como ¡¡lateral diestro!! Ni a Luis Enrique se le hubiera ocurrido un experimento tan alocado. El portugués, que ha desempeñado la mayor parte de su carrera de mediapunta, cogió ritmo por si fuese necesario para la vuelta contra el Chelsea en Champions, al igual que Digne.

Y en los londineses fue en lo que pensó el Barcelona en los últimos minutos de un choque que no tuvo historia por incomparecencia del Málaga, aunque Luis Suárez se empeñase en dar la nota tras agredir impunemente a Ignasi Miquel. La ausencia de Leo Messi no se notó ante un rival en plena depresión y con pie y medio en Segunda División. El Barça tiene que sumar siete triunfos y un empate en los 10 partidos que le quedan en Liga para ser campeón. Coser y cantar.

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