EL BASE ESPAÑOL ESTÁ RINDIENDO A UN NIVEL ESPECTACULAR EN LOS CAVALIERS

La eterna juventud de José Manuel Calderón

La eterna juventud de José Manuel Calderón
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Hay que reconocer que las últimas temporadas de José Manuel Calderón en la NBA no estaban siendo nada buenas. Muchos se apresuraron ya a jubilar a uno de los mejores jugadores que ha dado nuestro país y parte fundamental en los grandes éxitos de la selección española. Desde que dejara Toronto, el rendimiento del extremeño ha ido de más a menos, con unas temporadas francamente difíciles tanto en New York Knicks (2012-2015 y 2015-2016), Atlanta Hawks (2016-2017) como en Los Ángeles Lakers (2016-2017). Pero cual ‘Ave Fénix’, el base internacional ha renacido de sus supuestas cenizas y está demostrando en Cleveland Cavaliers que le queda cuerda para rato.

No partía en principio como una pieza clave dentro del entramado de los Cavs, pero las lesiones de Isaiah Thomas, Derrick Rose e Iman Shumpert le han aupado a ser el base titular de los subcampeones de la mejor liga del mundo. Lejos de echar de menos a las estrellas anteriormente citadas, afición y compañeros han comprobado que en el español tiene un seguro de vida. El Quicken Loans Arena está encantado con ‘Calde’ y los pesos pesados de ese vestuario se deshacen en elogios hacia él.

“Es genial tenerlo al comienzo de nuestro ataque y además tira muy bien de tres. Destacaría sobre todo su inteligencia en la cancha y lo bien que cuida la pelota”, ha manifestado Lebron James. “Siempre es una garantía de seguridad para el equipo. Yo solía odiar cuando jugábamos contra él porque no perdía balones ni hacía malos pases. Ha sido muy bueno para nosotros”, comentaba recientemente Dwyane Wade.

Con esta carta de presentación y defensa de las grandes figuras del equipo, poco más hay que decir. Bueno sí, que su promedio de minutos, puntos y asistencias supera con creces los de la temporada pasada y que su juego recuerda al de los mejores momentos en Toronto. Calderón está en el lugar adecuado para poder luchar por el reinado del baloncesto mundial, algo que ya consiguiera con la Selección en Saitama en 2006. Ahora puede poner el broche de oro a una grandísima carrera con la mayor distinción que un jugador de baloncesto pueda recibir, el anillo de campeón de la NBA.

Para eso aún queda mucha temporada, y habrá que ver también qué sucede con el base español cuando se reincorporen los lesionados. Pero, de momento, lo que ya ha hecho es demostrar a sus detractores que no estaba acabado, ganarse el cariño y la admiración de una nueva franquicia y lo que quizá sea más importante, volver a disfrutar sobre la pista. Esta última es una de las claves para estar viendo la mejor versión del base de Villanueva de la Serena. ¡Qué continúe su show time!

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