Parto eutócico. Todo lo que necesitas saber

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Parto eutócico. Todo lo que necesitas saber
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Uno de los momentos más esperados por la embarazada es el nacimiento de su bebé. Tiene ganas de verlo por fin, de besarle y de poder acunarle en sus brazos. No obstante, también puede sentir miedo respecto al alumbramiento por los dolores que pueda sentir o incluso por si pudieran surgir complicaciones. Precisamente para evitar esa “angustia”, lo mejor que puede hacer es tener la mayor información posible al respecto. Y eso es lo que nos va a llevar a darle a conocer lo que se conoce como parto eutócico.

A continuación, todos los datos sobre ese tipo de nacimiento.

¿Qué es?

Lo primero que hay que saber es en qué consiste. Pues bien, podemos establecer que se trata de un parto natural, que transcurre con total normalidad, es decir, sin ningún tipo de complicaciones. Pero no solo eso, también se caracteriza porque en el mismo no es necesario ni usar fórceps o ventosas, ni tener que realizar una episiotomía ni recurrir al empleo de la oxitocina.

Eso supone que la mujer dé a luz siguiendo las pautas en tiempo que le indique su cuerpo, haciendo uso de su fuerza y sin prisas de ningún tipo.

Fases del parto eutócico

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Las distintas fases del parto

Una vez que has podido tener claro qué es, llega el momento de conocer cuáles son las fases del llamado parto eutócico. En concreto, podemos establecer que son las siguientes:

  • Fase prodrómica. Esta tiene la particularidad de ser la que le viene a indicar a la mujer que ha llegado el momento de que su hijo nazca. ¿Cómo se da cuenta de eso? Básicamente porque comienza a sentir contracciones que por ahora no son intensas y que tampoco se producen con periodicidad. Esas van sirviendo para que el cuerpo, poco a poco, se vaya preparando para el nacimiento del bebé.
  • Fase de dilatación. Como su propio nombre indica, en esta etapa se va produciendo la dilatación necesaria para la salida al exterior del bebé. Y no solo eso sino que, además, la mujer tiene que ir soportando que las ya mencionadas contracciones se vuelvan mucho más frecuentes y también más dolorosas.
  • Fase de expulsión. De la misma manera, esta tercera fase se caracteriza porque es en la que se produce el nacimiento en sí del pequeño. Sale al exterior, a través de la vagina, gracias a los pujos que va realizando su madre y en la posición cefálica adecuada. Y todo bajo la atenta mirada del equipo médico pertinente que, entre otras cosas, se encargará de vigilar que no se produce ningún tipo de situación anómala que pueda frenar o dificultar la llegada al mundo del bebé.
  • Fase de expulsión de la placenta.

Datos de interés sobre el parto eutócico

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Se produce entre las semanas 37 y 40 de gestación

Además de la información expuesta hasta el momento, llega el momento de conocer otros datos importantes sobre el mencionado tipo de alumbramiento como son los siguientes:

  • Se considera que un parto de este tipo permite que la recuperación de la mujer sea muy más llevadera y rápida que la de uno de clase distócica, por ejemplo.
  • El hecho de que el mismo sea absolutamente natural evita también que tenga que recurrirse al desarrollo de la llamada maniobra de Kristeller.
  • Lo habitual es que este parto eutócico que nos ocupa tenga lugar entre las semanas 37 y 40 de gestación.
  • Durante el desarrollo del mismo la mujer tiene que tomar una decisión importante: que le sea inyectada la epidural, para reducir al máximo el dolor que está sintiendo, o bien afrontar el parto sin ningún tipo de anestesia.
  • Sea como sea, es necesario que la paciente que está afrontando esta clase de alumbramiento no solo cuente con el respaldo de su pareja o de la persona que elija sino también que lleve a cabo ejercicios de respiración para poder relajarse y tranquilizarse.
  • Se considera, además, que es el tipo de parto que menos riesgos tiene para la mujer y también para su bebé. Esta es una de las ventajas del mismo, aunque no podemos pasar por alto otras tales como que hay menos posibilidades de que el pequeño sufra afecciones de tipo respiratorio, madre e hijo tienen un contacto inmediato piel con piel y es mínimo el peligro de que la fémina pueda sufrir una hemorragia.
  • Depende de cada paciente, este alumbramiento puede ser cuestión de minutos o bien de horas.

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