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Elche 1-1 Atlético: Copa del Rey

La pólvora sigue mojada en Elche (1-1)

La pólvora sigue mojada en Elche (1-1)
Luciano Vietto, en una acción del Elche 1-1 Atlético
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El Atlético de Madrid no pasó del empate a uno frente al Elche en un partido que debería haber dejado sentenciada la eliminatoria. Thomas adelanto a los rojiblancos, y Lolo Plá igualó la contienda en el segundo acto después de ejecutar un penalti cometido por Lucas. Si bien los colchoneros pudieron irse al descanso con un goleada a su favor, en el segundo acto pudo llevarse el choque el conjunto ilicitano.

El Cholo Simeone le daba la oportunidad a los menos habituales en el Martínez Valero. Una ocasión para que los once titulares dejaran encarrilada una eliminatoria – cosa que no hicieron -, que pese a que el Elche milita en Segunda B, hace tres temporadas lo hacía en Primera. Moyá salía en portería. Vrsaljko, Giménez, Lucas y el canterano Sergi González formaban la zaga, siendo los guardaespaldas de una línea de cuatro en la que estaban Nico Gaitán, Augusto Fernández, Thomas y Keidi Bare. La responsabilidad de hacer el gol que tanto le falta al Atlético recaía en Vietto y Fernando Torres.

Comenzaba la noche en forma de fiesta. Saúl Ñíguez era homenajeado por la que es su otra casa, una figura que en Elche se asemeja a lo que Fernando Torres es para el Atlético, Valerón en Las Palmas o Alberto Contador en Pinto. El 8 rojiblanco recibía de manos de su padre, Boria, mito del conjunto ilicitano, una placa y una camiseta del cuadro franjiverde con su dorsal y nombre serigrafiado.

Ya con el balón en juego se pudo ver un partido disputado. El Elche aguantaba los arreones de un Atlético que se plantaba en el Martínez Valero con la vitola de ser favorito. A los dos minutos lo intentó Fernando Torres, que salió a comerse el mundo. Acto seguido fue Thomas el que trató de abrir la lata con un disparo lejano antes de que Gaitán mandase otro disparo a las nubes.

Y al cuarto de hora el Atlético de Madrid inauguró el marcador. Un centro desde la derecha de Giménez encontró a Thomas en el segundo palo. El ghanés remató con la testa desde la frontal del área chica batiendo a un Vallejo que no tuvo tiempo para reaccionar. Otro gol rojiblanco que no es de un delantero.

Con la pólvora mojada

Avisó el Elche con un zapatazo de Javi Flores desde la frontal del área que repelió Moyá con los puños. Puro espejismo para el club ilicitano, que veía como el partido solo se disputaba en un campo y era el suyo. Y es que el Atlético atacaba y atacaba. Vietto demostró seguir gafado con el gol, errando dos ocasiones claras en el primer acto, una de ellas, un mano a mano con el arquero que acabó estrellando el cuero en la madera.

El Atlético era un puñal por banda izquierda. Sergi González mostró un gran descaro, haciendo las labores habituales de Filipe Luis y cumpliendo con nota. También firmó una buena actuación Nico Gaitán, que antes del descanso puso un balón medido a Fernando Torres con el que El Niño obligó a Vallejo a lucirse con una parada felina.

Con el 0-1 se llegó al intermedio. El Atlético podía haberse ido a los vestuarios con un marcador más holgado, pero hasta contra un rival de Segunda B el mal de la pólvora mojada seguía afectando a los colchoneros. Y el no saber matar el partido acaba costando caro. A los pocos minutos de la reanudación Lucas Hernández cometía un penalti sobre Lolo Plá, que él mismo se encargaría de ejecutar y superar a Moyá. 

Román Golobart traía de cabeza a la delantera rojiblanca. El central catalán estuvo fino cortando balones a un Vietto desacertado y a un Fernando Torres que buscaba su gol en un día especial, muy especial, para él: igualaba los 368 partidos de Luis Aragonés con la zamarra rojiblanca.

Entra el hijo pródigo

Media hora tuvo Saúl para intentar romper la igualada. El canterano saltó al terreno sustituyendo a Thomas y recibiendo el calor de una grada que, aunque hoy fuera rival, le considera uno de ellos. Junto a él entró Toni Moya, que ocupó el puesto de Keidi. El centrocampista debutaba en partido oficial como también lo hacía Sergi González.

El Elche se creció con su gol, pero el Atlético seguía buscando con ahínco el tanto que desequilibrase el electrónico. Vietto volvió a disponer de otro mano a mano gracias a una buena asistencia de Fernando Torres. El disparo de Luciano se perdió por línea de fondo, a varios metros del palo. No fue el día del argentino. Ni tampoco está siendo su mes. Ni su año.

Giménez, coraje, corazón y sangre

El que sí estuvo bien fue Giménez. El central uruguayo estuvo en todas. En defensa y en ataque. Hasta con la ceja rota. El charrúa chocó cabeza con cabeza con Sory, haciéndose una brecha con la que continuó jugando aunque estuviese abierta hasta que Estrada Fernández se percató. Acabó el encuentro con un aparatoso vendaje en la frente que no le impidió seguir dejándose la piel por el escudo del Atlético de Madrid. 

Si en la primera mitad el Atlético se pudo haber ido al descanso ganando por goleada, bien pudo el Elche acabar ganando el encuentro. Los locales se vinieron arriba pero si en Liga el muro es Jan Oblak, en la Copa lo es Miguel Ángel Moyá. El guardameta mallorquín ofreció su mejor versión para evitar la derrota de los suyos.

No dejó de intentarlo el Atlético hasta el último minuto pero la claridad del primer tiempo había desaparecido. Torres fue el último en probar fortuna por partida doble, aunque sin el premio del gol, lo que supuso que los del Cholo Simeone tengan que resolver la eliminatoria dentro de un mes en el nuevo Metropolitano.

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